Políticas Criminales Fallidas en Centroamerica: Caso Honduras


Situación política, económica y social que enfrentaba el país al momento de implementar la política criminal


˃     Situación política 
A Honduras durante el periodo 2002-2010 le faltó “hacer política”, ésta última, entendida como la búsqueda pacífica de la regulación de la problemática social, mediante el establecimiento de reglas comunes, compartidas y aprobadas por la mayoría, con el fin de garantizar una convivencia armoniosa, pacífica y aceptable por toda la ciudadanía. 
Fuente: vídeo tomado de https://youtu.be/PLK9PbqxEtw

Asimismo, al momento de aplicarse la Política Criminal “Cero tolerancia contra los grupos de pandillas”, este país Latinoamericano en materia política, a travesaba una profunda crisis, la cual encontraba su explicación en diferentes factores como en la extrema violencia, relacionada con las formas de delincuencia organizada, y que se afirmaba sobre la pobreza de buena parte del pueblo hondureño.

En este contexto el Estado era incapaz de hacer frente a dicho conflicto, ya que superaba por mucho las capacidades de una nación con entidades muy frágiles y con una situación geográfica estratégica favorable para la realización de actividades delictivas. Por tal motivo, la gestión de la crisis de seguridad en estos años, se encontraba limitada por la debilidad del Estado, por el recurso a la fuerza armada y por los diferentes intentos de reforma policial.  

Aunado a ello, en el ámbito político se enfrentaba a aspectos como el caciquismo local tradicional y el autoritarismo, los cuales socavaban la consolidación del proceso democrático, la falta de comprensión de las funciones que las fuerzas armadas deben desempeñar en una democracia, la relación de éstas con los actores políticos y su encaje en el aparato estatal, así como, la falta de recursos para operar políticas públicas con eficiencia, eficacia y efectividad y la debilidad institucional agravaban la situación. Sumado a esto, estaba el imparable aumento de la violencia homicida en el país y la consolidación de los grupos del crimen organizado.

En pocas palabras, fue una época en la que Honduras se encontraba muy lejos de consolidar una democracia que fuera más allá del proceso electoral. Tal afirmación se evidenciaría años después con el golpe de Estado propinado en el 2009 al entonces mandatario Manuel Zelaya.

˃     Situación económica 
Honduras es una de los Estados más pobres y más desiguales de Latinoamérica. “Según el Banco Mundial, Honduras se encuentra en el grupo de países con un promedio de renta bajo, con un producto nacional bruto per cápita nominal de 650 dólares en 2000. El principal rasgo histórico de la economía hondureña ha sido su pequeña tasa de crecimiento y su dificultad para traducir el crecimiento en una reducción de la pobreza.” (CSP, sf, p.12).
Fuente: vídeo tomado de https://youtu.be/PqMQe7jWoCI

“La definición amplia de la pobreza se refiere a la privación multidimensional de medios, oportunidades y servicios que son indispensables para satisfacer todas las necesidades humanas básicas. En particular, la pobreza humana se define “no sólo como la falta de los artículos necesarios para el bienestar material, sino la denegación de la oportunidad de vivir una vida tolerable” (PNUD, 1997: p. 17). Sin embargo y por razones de comparatividad e información estadística disponible, sobre todo a nivel internacional, la referencia a la pobreza en la primera meta de los ODM se refiere a aquella pobreza que puede ser medible, principalmente a través de variables relativas al ingreso o al consumo de los hogares.” (UNICEF, 2010, p.59).

En el ámbito económico, la nación enfrentaba una serie de dificultades al momento de poner en práctica la Política Criminal “Cero Tolerancia contra los grupos de pandillas”, tales como los fenómenos mundiales del cambio climático, la crisis financiera internacional y su situación política interna, que no sólo presentaban un contexto socioeconómico menos favorable y más crítico, sino que además, incidían en el estancamiento o en el aumento de la pobreza. La economía hondureña se caracterizaba en esa época  por un desequilibrio crónico en el campo macroeconómico y, sobre todo, en el fiscal, lo que impedía la reducción de la pobreza de una manera sostenible y sustancial.

En la primera mitad de 2001 las exportaciones de café se redujeron a la mitad debido a la bajada de los precios internacionales y a la productividad comparativamente menor de los productores hondureños, a que las exportaciones se limitaban a un reducido número de productos, sobre todo del sector primario (plátano, café o crustáceos), convirtiéndolo en un país frágil ante los precios internacionales, aumentando con ello, aún más el déficit fiscal.

Otro aspecto importante en el ámbito económico era la eminente afluencia de moneda extranjera y el mantenimiento elevado del tipo de cambio de la divisa hondureña, depreciando la moneda nacional frente al dólar estadounidense, ocasionando la reducción de la competitividad de las exportaciones hondureñas. También desde la perspectiva de ingresos, factores como el crecimiento del PIB per cápita por debajo del crecimiento demográfico de la población, el alto nivel de subempleo, la baja calidad en los puestos de trabajo, de productividad y de remuneración, los altos niveles de desigualdad en la distribución del ingreso  y el limitado acceso a activos productivos, créditos, tierras, comunicación e información (a los medios de producción), incrementaron la situación de pobreza y pobreza extrema imperante en esa nación.

Además era un periodo en el cual, el bajo nivel de competitividad de la economía, la composición demográfica de los hogares, la escasa participación de las féminas en el mercado de trabajo remunerado en las áreas rurales y el nivel educativo al interno de un hogar, empeoraban la situación aún más. 

A nivel general para la población económicamente activa, no habido un crecimiento real de salarios, pero sí un incremento del desempleo, de la cantidad de los niveles de empleo, de horas trabajadas e inactividad. Es decir, lo anterior enfatizaba la necesidad de un crecimiento que contribuyera con la población que se encontraba en situación de pobreza, que incluyera medidas redistributivas acompañadas por políticas de acceso a nuevas oportunidades y por políticas sociales.


˃     Situación social

Toda la problemática antes referida en materia política y económica, se trasladó al ámbito social, en el cual se empezó a manifestar la realidad que encaraba Honduras a principios del Siglo XXI. Este suceso provocó que surgieran nuevos actores sociales como los grupos pandilleros, a los cuales se unió la juventud que no tenía opciones de estudiar o trabajar y que necesitaba brindarles sustento a sus familias; así como la incertidumbre y la frustración por la falta de empleos, de buenos salarios y de las condiciones adecuadas para subsistir. Estos problemas repercutieron en los altos índices de la delincuencia y de la criminalidad en el territorio hondureño.

 Fuente: vídeo tomado de https://youtu.be/XZudbrtLxjA

En la época en el que se implementó la Política Criminal de cero tolerancia contra grupos de pandillas, Honduras pasaba por las primeras etapas de un proceso de inestabilidad político-social debido a la transición democrática, cuyas características son una ligera reducción del crecimiento de la población, la disminución de la tasa de mortalidad gracias a las mejoras de la sanidad y la disminución de la tasa de natalidad, aunque las cifras siguen siendo elevadas en comparación con otros naciones hispanoamericanas.

En el caso de la educación, pese a los considerables progresos que se realizaban, Honduras seguía teniendo un retraso importante en las infraestructuras, los niveles de calidad, los libros de texto (material didáctico) y la tasa de escolarización. El sistema educativo necesita una completa revisión para adaptarse a las exigencias y a las condiciones del mercado tanto nacional como internacional, debido a que los contenidos curriculares eran en la mayor parte teóricos (materias tradicionales) y contenían un mínimo de relación con el sector productivo. 

Además, la transición de la educación primaria a la secundaria se concebía especialmente difícil, los niveles de repetición eran alarmantes, en las escuelas públicas y la asistencia a los centros educativos seguía siendo escasa, a pesar de que se tomó la decisión de ampliar el periodo de escolarización obligatoria a 9 años.

Factores como la falta de apoyo de las familias, la desnutrición y el trabajo infantil, eran las causas que mediaban en el ausentismo y la escasa asistencia.

“Este último es un fenómeno muy común en Honduras, donde, de acuerdo con los datos del Banco Mundial, trabajan más de 400.000 niños y adolescentes. Los indicadores sociales están por debajo de los de casi todos los países latinoamericanos, incluidos Nicaragua y Bolivia. Después del Mitch, y en el marco de la ERP y de la iniciativa PPME, el gobierno de Honduras ha manifestado su compromiso de vincular estrechamente su estrategia de desarrollo a un determinado impulso a la educación y la sanidad.” (CSP, sf, p.16).
Las características sociales más relevantes de Honduras en ese periodo fue la injusta distribución de la renta, las desigualdades en la tenencia de la tierra y el acceso a la misma, las cuales se convertían en un obstáculo estructural para la disminución de la pobreza y un impedimento para el desarrollo de una población agraria próspera. Es decir, la tierra se concentraba en pocas manos (latifundismo) dejando poco margen de uso de esta para la actividad agropecuaria.

Para inicios de la primera década de los años dos mil, en el Estado hondureño era evidente que los sistemas de seguridad social y de salud pública necesitan una completa reforma para lograr incrementar su eficacia y una mejor orientación hacia los usuarios. Además, el Gobierno hondureño con la cooperación internacional realizó esfuerzos por intensificar la comunicación y la educación en materia de prevención de enfermedades  como el SIDA, la protección de los derechos humanos y el fomento de la igualdad de acceso a los servicios sociales y sanitarios, principalmente para grupos específicos.

Referencias
CSP. (sf). Informe Estratégico Nacional Honduras 2002-2006. Obtenido desde
http://eeas.europa.eu/archives/delegations/honduras/documents/projects/csp_2002_2006_es.pdf
Unicef. (2010). Objetivos de Desarrollo del Milenio. Tercer Informe del país, Honduras. Obtenido desde                           https://www.unicef.org/honduras/ODM1.pdf

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